Querido lector,
El lunes 21 de febrero, la serie norteamericana Grey’s Anatomy me dio una lección: La actividad 10 de la semana 7 de mi curso de Integración de la tecnología en ambientes de aprendizaje tenía mucho sentido! (No se asuste querido lector, mi gusto por las series dramáticas no es el tema de esta entrada al blog, pero si usted está interesado no se pierda la repetición el domingo por Canal Sony o en su defecto lea la reseña del episodio).
Twitter es un sitio donde los usuarios comparten texto de no más de 140 caracteres y que de un tiempo a la fecha, parece ser mencionado por compañeros de trabajo, amigos, medios de comunicación, artistas, vendedores de celulares, etc.
Personalmente mi primer acercamiento a Twitter lo tuve el año pasado, por curiosidad y por invitación de una amiga a experimentar este intercambio de información que se daba entre tantas personas de diferentes partes del mundo y con características tan distintas. En primer lugar se me hizo complicado entender su funcionamiento, y poco a poco, me fue llamando la atención la manera con la cual se exponía la cotidianidad de las personas, de cómo a través de formas creativas, nos mostraban sus realidades, sus formas de pensar, de ver la vida y de vivir de acuerdo a sus gustos muy individuales.
¿Twitter + Educación? Esta era una opción que aún no consideraba. Sabía que mis alumnos eran usuarios para enterarse de lo último que pasaba con su artista favorito, para compartir sus ideas o lo que pasaba en sus vidas. Pero, aplicar esta herramienta en educación, cuando mucho se limitaban a preguntar: “¿Quién ya hizo los ejercicios de Matemáticas?” o “El examen de Literatura de hoy estuvo horrible!!”
Este segundo acercamiento a Twitter como una herramienta utilizada en la educación, me ha gustado, no sólo porque es una comunicación instantánea y con un sin número de posibilidades, sino porque me ha brindado la posibilidad de interactuar de manera asíncrona con compañeros de la maestría, de una manera más familiar. De repente me sentí más acompañada que nunca.
De esta experiencia me surgieron ideas de cómo utilizar esta herramienta con mis alumnos de preparatoria y universidad:
- La posibilidad de comunicarse asíncronamente.
- Compartir sus opiniones e ideas sobre los temas vistos en clases, propiciados por preguntas detonadoras.
- Dar avisos, compartir noticias de interés general y particular, o alguna información que complemente lo visto en clase.
- Levantar sondeos de lo que opinan de la dinámica y la temática en clase.
No sólo eso, creo que está herramienta funciona como un instrumento mediador de la cultura, puesto que permite conectarse con otros individuos cuyos patrones morales, estéticos e intelectuales coinciden con los nuestros, fortaleciéndose así, nuestra identidad. Recordemos que somos seres sociales, inmersos en un contexto y con necesidades derivadas de esta situación.
Espero sus comentarios, saludos!
